Granada es una ciudad española, capital de la provincia homónima, en Andalucía, y antigua capital del medieval Reino de Granada. Cuenta, a 1 de enero de 2006, con una población de 237.929 habitantes y de 472.638 con su área metropolitana.
Con una altitud media de 666 m sobre el nivel del mar, está situada a los pies de Sierra Nevada, en la confluencia de los ríos Genil, Darro y Beiro, y al borde de una fértil planicie, la Vega de Granada, rodeada por tres macizos montañosos.
Historia:
La ciudad forma parte del Reino Visigodo de Toledo hasta que en el 711 Táriq somete Iliberis. En el 713 Abdelaziz conquista definitivamente el territorio después de sofocar una rebelión. En el 740 hay una rebelión de los bereberes africanos. Tropas sirias acuden a luchar contra ellos. En la península consiguen vencer los sirios. Se les otorgan tierras en varios lugares, entre otros en Elvira.
Fue un importante centro urbano de al-índalus, formó parte del Califato de Córdoba integrada en la cora de Elvira, con capital en "Madina Ilbira" o de "Elvira" a diez kilómetros de la verdadera Iliberis. Con la llegada de los ziríes en el siglo XI, se retraslada la capitalidad desde Medina Elvira hasta su primitiva ubicación, que era lo que quedaba de la antigua Iliberis, un barrio judío ubicado en la salida sur y con infraestructura hidráulica romana o sea en la cima del Albaicín. Posteriormente se ocupó la ladera por bereberes, después el piedemonte por la clase pudiente y después los altos del Albaicín por los refugiados andalusíes. El Realejo siguió siendo judería hasta los cristianos, a pesar de varias matanzas que soportaron.
Granada se convirtió en una de las ciudades más prósperas de Europa y llegó a contar, durante el siglo XV, con 165.000 habitantes por lo que era la ciudad más poblada de Europa. Bajo el reinado de Alhamar se construyó el Palacio de la Alhambra (no lo que se ve ahora porque su aspecto actual se debe a Yusuf I y Mohamed V, en el siglo XIV).
La Rendición de Granada a los Reyes Católicos en 1492 la sumerge de pronto en el mundo moderno. En un principio, el cambio no pretendía afectar más que a la cabeza del reino; un rey por otro rey. En este caso una reina. Las condiciones de la rendición fueron generosas y las personas encargadas de hacerlas respetar, sobre todo el arzobispo Hernando de Talavera, intentan administrar un mundo que les fascina y turba al mismo tiempo. Pero a partir de finales de 1499, con la aparición del Cardenal Cisneros, las Capitulaciones de Granada dejan de cumplirse, y empieza una etapa de represión y conversión forzosa.
En 1505 se traslada a Granada la Real Chancillería desde Ciudad Real, órgano jurídico fundamental, que se ocupaba del territorio de la Corona de Castilla al sur del río Tajo (las tierras al norte de éste estaban bajo la jurisdicción de la Real Chancillería de Valladolid). Esta institución será fundamental para el desarrollo de la ciudad y del Reino de Granada.
No será hasta el siglo XIX cuando Granada experimente interesantes transformaciones en las que se mezclarán los espacios liberados por la Desamortización con los gustos franceses e ingleses en el tratamiento de parques, plazas y jardines. El Salón, la Bomba y otras plazas son el resultado de esta actividad, aunque para su construcción fuera necesario deshacer parte importante del antiguo trazado de la ciudad, como fue el caso de la construcción de la Gran Vía de Colón por la que se sacrificó el viejo barrio de la Mezquita Mayor.
En el siglo XX, Granada siguió deslizándose hacia el sur, hacia la vega, llegando a sobrepasar el frustrado intento de límite que se había proyectado con el Camino de Ronda. Un urbanismo desabrido y especulativo permitió la construcción de enormes bloques que se organizaron en torno a dos largos ejes paralelos: el Camino de Ronda y la calle Pedro Antonio de Alarcón. Ajenos a las tipologías habituales de la ciudad, los bloques se llenaron, en un vertiginoso proceso, de unos nuevos ciudadanos. Habían nacido los pisos de estudiantes. La trama se urdió de forma espontánea, densa y firme. De piso en piso, de bloque en bloque fluían relaciones que nacían al amparo de la conquista del desorden y generaban costumbres, usos y hábitos totalmente nuevos que ayudarían de forma importante a crear la ciudad que hoy es.
Gastronomía:
En la gastronomía granadina, que es enormemente rica, se mezclan diferentes aportaciones. Sobre todo, las que traen los nuevos pobladores con productos que anteriormente podrían estar vedados. Así aparecerán, por ejemplo, las habas con jamón que, por ser éste de Trevélez, poseen un delicado y suave sabor.
La olla de San Antón también es un guiso tradicional de la ciudad y su provincia, aunque los platos más representativos de Granada sean las saladillas con habas, aperitivo para el día de San Cecilio o el día de la Cruz o la famosa tortilla del Sacromonte. Al margen de estas comidas y dependiendo, claro, de la capacidad del comensal, otra propuesta interesante puede ser degustar un plato de patatas a lo pobre o de migas, mezclados ambos con cualquier cosa, aunque se recomienda que esa cosa proceda de un cerdo.
En el terreno de la repostería, hay una extensa variedad de dulces como los huevos moles de San Antón, la bizcochaza de Zafra, los pestiños de la Encarnación o el hojaldre de San Jerónimo. El pionono es un dulce típico de la vecina localidad metropolitana de Santa Fe, pero por extensión es considerado típico también de la ciudad de Granada. La fruta emblemática de Granada es, por supuesto, la granada, cuyo árbol está omnipresente en cármenes y jardines. Otras frutas como caquis, acerolas, membrillos, almecinas y serbas llenan los mercadillos de la ciudad en la fiesta de la Patrona.
Lugares de interés:
La mayor riqueza artística de Granada es el arte hispanomusulmán. Y en especial la ciudad palatina de la Alhambra y el Generalife. El Generalife es un magnífico jardín, de los pocos medievales que se conservan, tanto por su emplazamiento y disposición, como por la diversidad de flores, plantas y juegos de agua. La Alhambra es la culminación del arte nazarí, lo que hoy se conserva se realizó en el siglo XIV con Yusuf I y Mohamed V en 1333 y 1354.
En la actualidad la fisonomía de la ciudad es totalmente europea, con gran importancia de los edificios renacentistas y barrocos, y menor medida el arte gótico.
Algunas construcciones representativas de particular interés son:
Abadía del Sacromonte
Alhambra y Generalife
Cartuja, una de las cumbres del barroco español
Catedral y Capilla Real
Monasterio de San Jerónimo, renacentista, mandado construir por el Gran Capitán.
Otros monumentos religiosos:
Iglesia de San Juan de Dios, de estilo barroco
Iglesia de Santo Domingo
Colegiata de San Salvador, con patio almohade
Nuestra Señora de las Angustias
Iglesia del Santo íngel Custodio (reside allí el Sagrado Protector de Granada)
Iglesia de Santos Justo y Pastor, barroca
Iglesia de Santa Ana, mudéjar
Iglesia de San Pedro, mudéjar
Iglesia de San José, mudéjar, con torre califal
Carmen de los Mártires
Hospital de San Juan de Dios, de los siglos XVI y XVII
Casa Museo Manuel de Falla
Casa de los Pisa
También puede el visitante divertirse visitando algunas sedes culturales como los museos:
Museo Arqueológico, en la Casa de Castril (s. XVI) con una interesante colección de piezas de la Prehistoria, Edad Antigua y Media
Parque de las Ciencias: museo interactivo, con exposiciones y programas educativos
Museo García Lorca (Huerta de San Vicente)
Casa Museo Manuel de Falla
Fundación Rodríguez-Acosta, singular carmen art decó y jardines, donde se integran las piezas arqueológicas con la arquitectura heredera de las tradiciones clásica y granadina
Museo Casa de los Tiros, sobre la historia cotidiana de Granada. Del edificio, del siglo XV, destaca la Cuadra Dorada, con un complejo programa iconográfico
Museo Casa de los Pisa
Museo de la Alhambra, en el Palacio de Carlos V