La ciudad de Zaragoza es la capital de la Comunidad Autónoma de Aragón y de la provincia de Zaragoza. Es la quinta ciudad española en población (654.390 habitantes empadronados a 1 de enero de 2007) y la quinta en actividad económica. Su nombre actual procede del antiguo topónimo romano, Caesar Augusta, nombre que el emperador Caesar Augusto dio a su ciudad en el 24 adC., este nombre llegó a nuestros días a través del árabe Saraqosta. Está a orillas de los ríos Ebro, Huerva y Gállego y del Canal Imperial de Aragón, en el centro de un amplio valle.
Su privilegiada situación geográfica a unos 300 km de Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Toulousela convierte en un importante nudo de comunicaciones.
La ciudad ostenta los títulos de Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica, Siempre Heroica e Inmortal, otorgados tras su resistencia frente al ejército napoleónico en los sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia.
Historia:
En el proceso de reorganización de territorios Hispanos, se crean tres provincias, Tarraconensis, Baetica y Lvsitania, divididas en conventos jurídicos (distritos menores con funciones judiciales y administrativas); de ellos, el regido por Caesarugusta, el Convento Jurídico Caesaraugustano, era el más extenso de los siete en los que se dividía la provincia Tarraconense. Caesaraugusta asumió desde un primer momento el papel de cabecera regional, sustituyendo a la colonia Victrix Ivlia Celsa (Velilla de Ebro).
El periodo de mayor apogeo de la ciudad (siglos I y II) trajo consigo muchas de las grandes obras públicas, de las que aún hoy podemos ver algunas: el foro, el puerto fluvial (que convirtió a Caesarugusta en el principal redistribuidor de mercancías en el valle del Ebro), las termas públicas, el teatro, el anfiteatro, el primer puente de la ciudad (situado en el emplazamiento del actual puente de Piedra y que probablemente era una obra mixta de piedra y madera).
El agua también ha representado un importante papel en la Zaragoza romana, tanto por su situación a orillas del río Ebro y junto a la desembocadura del Huerva y el Gállego como por sus complejos sistemas de abastecimiento y regadío. Junto a las ya mencionadas termas, se han documentado multitud de aljibes, fuentes y diversos tramos de tuberías de plomo y saneamiento.
Llega el siglo III, la construcción de una imponente muralla y el abandono de las grandes obras públicas denotan el importante proceso de crisis en el mundo romano (segunda mitad del siglo III). El comercio y la vida en Caesaraugusta no decaen y ayudan al florecimiento cultural de la misma
A lo largo del siglo V, Caesaraugusta, al igual que todo Occidente romano, se ve inmersa en un proceso de desintegración del poder imperial.
Hacia el 409 suevos, alanos y vándalos llegaban a la Península. Zaragoza seguía manteniéndose como ciudad romana a principios del siglo V y, gracias a las imponentes murallas, pudo defenderse de cuantos la atacaron, protegida por soldados veteranos y collegia iuvenum. Cuando en el 411 Flavio Honorio consiguió derrotar la sublevación Constantino III, en Hispania tan sólo consiguió mantener el control de la Tarraconense, que incluía el convento Caesaraugustano, el resto se perdió en manos de los bárbaros germanos. Entre el 441 y el 454 el valle del Ebro se vio azotado por los bagaudas, de los que Zaragoza se libró gracias de nuevo a las murallas y a la intervención del ejército visigodo, todavía bajo obediencia romana.
Hacia finales del siglo VI, Leovigildo convenció a Vicente II (572-586), obispo de Zaragoza, para que se convirtiera al arrianismo. El escándalo fue mayúsculo y se mantuvo hasta la conversión oficial de los visigodos al catolicismo en el concilio de Toledo de 589. En el siglo VII, la ciudad tuvo un relativo florecimiento cultural gracias a una serie de grandes obispos, Juan II, Braulio, Tajón y Valderedo vinculados al monasterio de Santa Engracia, que poseía una importante biblioteca. Así Zaragoza se convierte en uno de los centros culturales de Hispania, junto con la Sevilla de San Isidoro y la Toledo de San Eugenio. Braulio, obispo de Zaragoza, también escribió el Liber Iudiciorum, que eliminaba la diferencia jurídica entre hispanorromanos y visigodos y que fue promulgada por Recesvinto.
En o hacia el año 380 tuvo lugar el primer sínodo de Zaragoza, en el que los obispos de la península y de Aquitania adoptaron ocho cánones relacionados más o menos directamente con el priscilianismo, la herejía dominante del momento. Un segundo sínodo, en el año 592, solucionó problemas prácticos de la reciente conversión de los visigodos desde el arrianismo. El tercer sínodo, en el 691, resultó en cinco cánones de disciplina. Fue el único de nivel nacional que no se celebró en Toledo.
Las Alteraciones de Zaragoza: Se producen en el año 1591. El desencadenante es uno de los secretarios del reino, gobernado por Felipe II, llamado Antonio Pérez. Tras disputas palaciegas Felipe II ordena la detención de Pérez por un asesinato. Antonio Pérez, que vivió en Nápoles, por aquel entonces perteneciente a la Corona Aragonesa, era conocedor de un derecho particular de los Fueros Aragoneses: el derecho de Manifestación. Este derecho diferente en su proceso al resto y oponible al resto de instancias, salvo la Inquisición, era jurisdicción única del Justicia de Aragón. La llegada a Zaragoza de Pérez, y su llamada al derecho de manifestación, provocó un tumulto en la Plaza del Palacio de Justicia, y en aquel tumulto falleció el Justicia Juan de Lanuza IV (El Viejo). Le sucedió su hijo Juan de Lanuza V (El joven) que continuó con el proceso de Perez.
Desde la nueva capital Felipe II observaba impotente la situación, por lo que tuvo que recurrir a la Inquisición para controlar el proceso a Pérez. Así que la Inquisición tomó a Perez y le encarceló en la cárcel de la Aljafería. El pueblo ante el arrestó reaccionó violentamente asaltando la Aljafería, tomando a Pérez, y poniéndolo a disposición del Justicia de Aragón. El pueblo vio en la acción del rey una vulneración de sus Fueros y Costumbres que el Rey había jurado cumplir al subir al trono
La ciudad inicialmente fiel al rey (y por lo tanto al ejército francés debido a los pactos entre España y Francia) al conocer la abdicación de Fernando VII, se sublevó, capturando el castillo de la Aljafería, apoderándose de las armas que en ella había y nombrando al general Palafox comandante.
Cuando el ejército francés trató de ocupar de nuevo Zaragoza, esta opuso una enconada resistencia, quedando prácticamente destruida (de 55.000 habitantes pasó a 12.000).
La Guerra Civil: Zaragoza fue un centro del levantamiento militar de la Guardia Civil el 17 de julio de 1936, al inicio de la Guerra Civil Española, por lo que fue un foco del bando nacional o franquista contra el bando republicano.
Lugares de interés:
Zaragoza es una ciudad bimilenaria por la que han pasado la práctica totalidad de las civilizaciones que han dominado la Península Ibérica y de las que quedan restos y monumentos, a pesar del destructivo efecto que tuvieron para el patrimonio arquitectónico los sitios que padeció durante la Guerra de la Independencia.
La Catedral-Basílica de Nuestra Señora de El Pilar, constituye el templo barroco más grande de España. En su interior destacan los frescos de Goya y Francisco Bayeu, entre otros. Asimismo alberga grandes obras de arte como el Retablo del altar Mayor de Damián Forment, la sillería del coro del siglo XVI, y la Santa Capilla, obra del barroco español del siglo XVIII.
La Catedral del Salvador (La Seo), recientemente restaurada y mezcla de estilos románico, gótico, mudéjar y barrocoestá construida sobre los restos de la mezquita de época musulmana y ésta, a su vez, sobre un templo romano. Sobresale del exterior: el cimborrio, el ábside, y muro mudéjar, declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, y la torre barroca.
El interior es un auténtico museo de arte e historia: el retablo gótico del altar mayor, el órgano, el coro, el conjunto de capillas renacentistas y barrocas o el impresionante Museo de Tapices son algunos ejemplos.
El Palacio de la Aljafería: construcción árabe que fue palacio del rey Al-Muqtadir de la taifa de Saraqusta en el siglo XI. También lo utilizaron algunos reyes de Aragón como Pedro IV el Ceremonioso y Fernando el Católico, entre otros. Posteriormente se le dio uso como sede de la Inquisición y hoy lo es de las Cortes de Aragón. Destacan en él el patio rodeado de arcos de herradura entrelazados con yeserías, el mihrab, y la planta superior, de factura renacentista, con la gran escalera de acceso y el salón del trono.
Centro de Historia, Pza San Agustín ndo2, (Barrio de la Magdalena)
Museo Pablo Gargallo, Pza. San Felipe, 3 Tel. 976 39 20 58
Museo Pilarista, Pza. del Pilar s/n Tel. 976 39 74 97
Museo de Tapices de La Seo. (Catedral del Salvador, entrada por la C/Palafox). Excepcional Colección de Tapices de los siglos XV-XVIII, considerada como una de las mejores colecciones de Europa. También se exponen importantes obras del Tesoro catedralicio)
Museo de Zaragoza, Pza. de los Sitios, 6 Tel. 976 22 21 81
Museo Pablo Serrano, Pdo María Agustín, 20 Tel. 976 28 06 59 / 976 28 06 60
Museo Camón Aznar, C/ Espoz y Mina, 23 Tel. 976 39 73 28
Museo Paleontológico, C/ Pedro Cerbuna, 12 Tel. 976 76 10 79
Museo Etnográfico, en la reproducción de una casa ansotana de la entrada al Parque Primo de Rivera (El "Parque Grande", junto al puente del Trece de Septiembre, entrada principal del mismo)
Museo de Cerámica del Museo de Zaragoza. Parque Primo de Rivera, junto al museo Etnológico.
Museo del teatro romano, Calle de San Jorge, 12
Museo del foro, Plaza de la Seo, 2
Museo de las termas, Calle de San Juan y San Pedro, 3-7
Museo del puerto fluvial, Plaza de San Bruno, 8
Fiestas:
Fiestas del Pilar: Son las fiestas más importantes y conocidas de la ciudad. En ellas se venera a la Virgen del Pilar, patrona de la ciudad, y se celebra en octubre. El día 12 de ese mes es el día grande de las fiestas y coincide con la Fiesta Nacional de España, internacional de la Hispanidad y día de Nuestra Señora la Virgen del Pilar que se encuentra en El Pilar. Estas fiestas son conocidas en toda España y atraen gran número de turistas, principalmente por actos como la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, El Rosario de Cristal, la comparsa de Gigantes y cabezudos, y la gran animación que viven sus calles con rondas joteras y pasacalles. La afabilidad de sus gentes y la gran cantidad de peñas y peñistas hacen de sus fiestas unas de las más interesantes, con actos populares y actuaciones en directo en diversos puntos de la ciudad.
San Valero de Zaragoza, patrón de Zaragoza, el 29 de enero.
La Cincomarzada, que se celebra el 5 de marzo ,conmemora la victoria del pueblo zaragozano en la primera guerra carlista.
La Semana Santa de Zaragoza, que está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, es una celebración vistosa y colorista a tenor de las más de veinte hermandades presentes en la ciudad y las más de cincuenta procesiones que se desarrollan en dichas fechas. La percusión con tambores, timbales y bombos es la gran protagonista de las mismas, tras su exitosa introducción a partir de 1940. La base de la Semana Santa zaragozana, al igual que en el resto de Aragón, se articula en torno al tambor y demás instrumentos de percusión.
San Jorge, patrón de Aragón, se celebra el día [[23 de abril]. En esta fiesta es la ciudad de Zaragoza la que centraliza gran parte de las celebraciones de la comunidad, con actuaciones al aire libre, y diversas actividades. Es el día de Aragón desde 1982.
San Juan: el 21 de junio tiene lugar el solsticio de verano, es el día más largo del año, una jornada en la que se celebra la Noche de San Juan. Se trata, sin ningún género de dudas, de una fiesta que tiene en la magia uno de sus pilares fundamentales. Fogatas y hogueras se encienden para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. En Zaragoza la Fiesta de San Juan se celebra con la realización de de diversas actividades, como hogueras y verbenas, distribuidas por toda la ciudad. En zonas como el Barrio Oliver o el Parque Delicias se reúen centenares de personas que pasan juntas esta mágica noche alrededor del fuego de las hogueras.