Talavera de la Reina es una ciudad del interior de España, ubicada en el noroeste de la provincia de Toledo (comunidad autónoma de Castilla-La Mancha). Es la capital, económica y de servicios, de una amplia comarca que abarca el occidente de Toledo, el sur de ívila y el nordeste de Extremadura (las llamadas Antiguas Tierras de Talavera). Su patrona es Nuestra Señora del Prado.
Se trata de la segunda ciudad de Castilla-La Mancha en número de habitantes.
Limita al norte con los municipios de Mejorada, Segurilla y Pepino, al noreste con el municipio de Cazalegas, al este con los municipios de Lucillos y Montearagón, al sureste con el municipio de La Pueblanueva, al sur con el municipio de Las Herencias, al suroeste con el municipio de Calera y Chozas, al noroeste con el municipio de Velada y se encuentra a 79 km de Toledo, 114 km de Madrid y de ívila y 120 km de Plasencia y a 64 km de navalmoral de la mata
Geográficamente se asienta el una terraza fluvial del río Tajo en un ensanche del mismo debido a la desembocadura en su territorio de varios afluentes como el Alberche, el Papacochinos, o el arroyo de la Portiña. El río forma un estuario en el que hay dos islas principales la del Chamelo y la Isla Grande, estando la primera protegida como espacio natural por su riqueza faunística y vegetal. La ciudad está flanqueada por el sur por el Cerro Negro, y por el norte por la sierra de Segurilla. Aparte del núcleo central, Talavera de la Reina tiene dos EATIM denominadas Talavera la Nueva y Gamonal y otros barrios fuera del casco urbano tales como el Chaparral Bajo y El Casar de Talavera.
Historia:
Durante el Imperio Romano el nombre de la ciudad era Caesarobriga en el año 182 a.C. Quinto Fulvio Flaco conquistó la ciudad, enclavándola en la provincia de Lusitania como ciudad estipendiaria como capital de un extenso territorio, incluido en el convento jurídico de Emerita Augusta. El caudillo Viriato en su guerra contra los romanos estableció sus territorios entre los años 145 y 139 a.C. En la Sierra de San Vicente, al norte de la ciudad. En la época romana Talavera se desarrolla como ciudad de mercados e intercambios comerciales. Acuño moneda propia y contó con templos, anfiteatro, circo y un gran foro del que quedan restos en la Plaza del Pan. La ciudad pasó a denominarse posteriormente Aibura o Ebora. El cristianismo llegó pronto a la Talavera romana y es con la caída del imperio y la llegada de los Visigodos cuando se asienta en la ciudad.
Se crea en Talavera, la sede del obispado Aquense (Aküis) Eborense, y en el año 602 el rey Liuva II, regala la estatua de la Virgen del Prado a la ciudad, con el fin de cristianizar los últimos reductos paganos, convirtiendo la fiesta pagana de la diosa Ceres en la fiesta primaveral dedicada a la Virgen y denominada Mondas.
El rey Sancho IV otorgó a Talavera el privilegio real de la organización de dos ferias agrícolas al año, lo que por aquel entonces era un grandísimo privilegio del que pocas localidades podían presumir, es lo que hoy ha derivado en las ferias de San Isidro en Mayo y de San Mateo el Apóstol en septiembre.
Otros talaveranos influyeron notablemente en política como Fray Hernando de Talavera, confesor de Isabel la Católica o el Almirante Francisco Verdugo por sus gestas en Flandes. Otros hechos importantes fueron la otorgación a Guadalupe de carta de jurisdicción. Y el asentamiento del gran alfoz de Talavera, conocido como Antiguas Tierras de Talavera que abarcaba en 1455 los territorios que iban desde Castilblanco, Guadalupe, Alía y el Valle del Ibor en Extremadura hasta el norte de Toledo. Hoy día la identidad regional talaverana es aún sensible en todos esos territorios. A comienzos del siglo XVI se publica la más importante obra de teatro de la literatura castellana, La Tragicomedia de Calixto y Melibea, o La Celestina. Escrita por el vecino y Alcalde de Talavera, aunque nacido en La Puebla de Montalbán, Fernando de Rojas.
Muerto el rey Carlos II de España en noviembre de 1700 dos poderosas naciones se disputan la corona de España. Talavera abrazó desde un comienzo la causa de Felipe V entrando los regimientos franceses en la ciudad el 23 de septiembre de 1703. Felipe V visitó Talavera. No sería esta la única vez, ya que el Rey agradeció mucho a la ciudad su apoyo frente a Toledo quien apoyó la causa comunera.
Pero será a partir del año 1750 cuando esta localidad alcance su pleno apogeo, con la llegada a la ciudad de las Reales Fábricas de Seda en las que había empleados más de 4.000 trabajadores, lo que para la época era algo inmenso y que funcionarían durante aproximadamente un siglo.
Durante el siglo XIX, se produce una nueva revolución en Talavera de la Reina, con la aparición de grandes maestros artesanos ceramistas en la localidad con lo que se recuperaba la tradición alfarera, y la llegada del ferrocarril a la ciudad a finales del siglo XIX, supuso un avance impresionante para esta localidad, que fue de las primeras ciudades españolas en contar con una estación de ferrocarril. La ciudad experimentará a partir de entonces un aumento de población, procedentes sobre todo de los pueblos de los alrededores, convirtiendo a Talavera en una de las ciudades más pobladas del centro de la península.
También se origina en la ciudad de Talavera de la Reina una de las famosas Guerras Carlistas.
El siglo XX continua como una época de expansión para esta ciudad, la población sigue aumentando y por ello es necesario proceder a la ampliación de la localidad, con barrios de nueva creación. Talavera va ganando prestigio como centro comercial importante de la zona centro.
También aparece un ceramista muy conocido, Juan Ruiz de Luna, en honor del cual hoy existe en la localidad un museo, el Museo de Cerámica Juan Ruiz de Luna. La cerámica de este alfarero puede verse en la Basílica de Nuestra Señora del Prado, en la Plaza del Pan, y en la fuente de rana del Colegio Juan Ramon Jimenez. Durante la II República la ciudad verá aparecer aunque solo fuera en planos la posibilidad de convertir una zona hasta ahora de secano en una zona de regadío. Talavera de la Reina, permanece fiel a la República al producirse el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, durante ese periodo se produjo una represión contra religiosos y partidarios del ejercito sublevado. El 3 de septiembre las tropas rebeldes entran en Talavera al mando del teniente coronel Yagüe y el comandante Castejón, quienes siguieron con la brutal represión que venían desarrollando desde Badajoz, asi pues Talavera de la Reina queda bajo el mando de las tropas fascistas.
Gastronomía:
La gastronomía talaverana es muy apreciada, y esto se reconoce por los múltiples restaurantes de la ciudad y toda su comarca. La gastronomía tiene una cierta aportación árabe aunque es en definitiva la propia de la tierra castellana. Se fundamenta en los productos de su fértil huerta y en los platos de caza. En las carnes destaca el venado, la perdiz y codorniz escabechada, el zorzal, el conejo con tomate, al romero, el arroz con liebre, y los pichones a la talaverana guisados con manteca, cebolla, peregil y guisantes. Es interesante la gallina en pepitoria, el cabrito en cochifrito, el cordero asado los platos de la matanza. El río Tajo dio durante siglos platos tan exquisitos como exóticos, algunos de ellos son las anguilas en salsa de tomate,la carpa, las ancas de rana, o los peces escabechados que se hacen en tortilla para la romería de Santa Apolonia, cada nueve de febrero. Un plato por antonomasia de la gastronomía talaverana son las carillas, unas pequeñas judías guisadas con verduras crudas y chorizo. Antiguamente fueron muy reconocidos los caldos talaveranos si bien, en los últimos tiempos algunas bodegas comienzan a recuperar aquella memoria de buenos vinos alcanzando algunos de ellos fama internacional como el Solaz de Osborne, el Señorío Malpica o el Dominio de Valdepusa. En cuanto a postres destacan los mazapanes, las flores dulces o las caridades, pequeños bollos de harina y anís.
Lugares de interés:
Antiguo Ayuntamiento. De estilo renacenstista, data del siglo XVI y en el ejerció sus funciones de alcalde de la ciudad el Bachiller Fernando de Rojas.
Ayuntamiento actual. Complejo palaciego del siglo XVII, con patio porticado.
Basílica de Nuestra Señora del Prado. Construida entre los siglos XVI y XVII, es de estilo renacentista y barroco y alberga una magnífica colección de cerámicas de los siglos XVI-XX. La capilla mayor es obra de Fray Lorenzo de San Nicolás.
Capilla de la Cárcel de la Santa Hermandad. Estilo gótico del siglo XV.
Capilla del Cristo de los Mercaderes. Abierta en el siglo XVIII en una torre albarrana. Retablo rococó.
Casa-Palacio de la Calle del Sol. Barroca del siglo XVII.
Casa de la Panadería. Ejemplo de arquitectura tradicional talaverana.
Casa de Fray Hernando de Talavera. Siglo XV.
Casa de los Molinos Nuevos. Uno de los principales edificios de la antigua Real Fábrica de Sedas, del siglo XVIII.
Casa del Arcipreste. Casa-patio del siglo XVII.
Casa del Deán. Construida en el siglo XVI en estilo renacentista.
Colegiata de Santa María. De estilo gótico-mudéjar, data esencialmente de los siglos XIV y XV y es posible obra de Rodrigo Alonso. Destacan su rosetón gótico flamígero, su claustro gótico, varios monumentos funerarios del siglo XV y el lienzo de la Anunciación de Mariano Salvador Maella entre otras magníficas obras artísticas.
Convento-Alfar de El Carmen. Construido a principios del siglo XVIII bajo trazas de Fray Lorenzo de San Nicolás.
Convento cisterciense de San Benito. El más antiguo de la ciudad, conserva un claustro renacentista.
Convento de la Encarnación de las Madres Bernardas. Obra de Fray Lorenzo del siglo XVII, en su característico barroco de ladrillo.
Convento de las Madres Carmelitas. Siglo XVII. Conserva imágenes obra de Juan Pascual de Mena.
Convento de San Agustín el Viejo. Posiblemente la obra más característica del barroco de ladrillo de Fray Lorenzo de San Nicolás en la ciudad. Actualmente alberga el Museo de Cerámica Ruiz de Luna.
Convento de Santo Domingo. Fundado por Fray García de Loaysa en el siglo XVI, su iglesia muestra la transición del gótico al renacimiento. Son notables los sepulcros platerescos del fundador y sus padres.
Hospital de la Misericordia. Fundado en 1475, el edificio actual data del siglo XVII. En su interior se han descubierto restos de templos del antiguo foro romano y mosaicos de los siglos I-IV.
Huerto de San Agustín, antigua Alcazaba árabe construida por Abderramán III y posterior alcázar cristiano donde fue ejecutada Leonor de Guzmán, madre de Enrique II de Castilla. Actualmente está siendo objeto de excavación arqueológica.
Iglesia de El Salvador. íbside mudéjar (siglo XIII) y elementos góticos y platerescos.
Iglesia de San Andrés. Con artesonado mudéjar y cerámicas del siglo XVII.
Iglesia de San Francisco. Destaca su viacrucis de cerámica de Francisco Arroyo.
Iglesia de Santiago el Nuevo. Magnífica constucción mudéjar del siglo XIV. Destaca su decoración de ladrillo exterior, incluido el excelente rosetón, así como su retablo renacenstista y la capilla gótica del Santo Sepulcro, del siglo XV.
Iglesia del Hospital de la Orden de Santiago o "Santiaguito". Se conserva su ábside mudéjar del siglo XIII.
Jardines del Prado. Su diseño actual data de principios del siglo XX, y están decorados con bancos, fuentes y otros elementos de la tradicional cerámica talaverana.
Monasterio jerónimo de Santa Catalina y Colegio de San Prudencio. Fundado a finales del siglo XIV, época de la que se conservan algunos restos gótico-mudéjares. La iglesia actual es renacentista, con elementos herrerianos y barrocos. En su constucción intervinieron Alonso de Covarrubias y, según la tradición, Juan de Herrera.
Muralla y torres albarranas del primer recinto amurallado, en las calles Carnicerías, Corredera del Cristo, Charcón, Entretorres y Ronda del Cañillo. De origen posiblemente romano, su construcción actual es musulmana y cristiana, de los siglos X-XIII. Encierra el barrio más antiguo de la ciudad, la Villa.
Muralla del segundo recinto. Encerraba los Arrabales Nuevos, pero de ella sólo quedan algunos restos: la Puerta de Sevilla, la Torre del Polvorín, un torreón de la Puerta de Zamora y otro torreón en la plaza de San Miguel.
Museo Etnográfico. Tiene su sede en el antiguo lagar de los jerónimos.
Palacio de los Marqueses de Villatoya. Construido en el siglo XV, es de estilo gótico.
Palacio de los Condes de la Oliva. Siglo XVII, con patio porticado.
Plaza de Toros "La Caprichosa", en la que murió José Gómez Ortega, "Joselito".
Puente de Hierro, realizado por el Ingeniero Luis Barber e inaugurado en 1908.
Puente Viejo. De origen romano, aunque la construcción actual es medieval, del siglo XV, con reconstrucciones posteriores.
Teatro Palenque. Construido sobre los restos de la antigua iglesia de los jesuitas, del siglo XVIII.
Teatro Victoria. Construido en 1912 sobre el antiguo corral de comedias, es un edificio modernista decorado con azulejería de Juan Ruiz de Luna.
Villa Romana de Saucedo, de entre los siglos I y VI.