Barcelona es la capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña. Está situada a orillas del mar Mediterráneo; se asienta en una llanura limitada al este por el mar, al oeste por la montaña del Tibidabo (que pertenece a la Serra de Collserola), el río Llobregat por el sur y el río Besos por el norte.
Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.161.081 habitantes y una superficie de 633 Km.2.
Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurarla y a alimentar su proyección internacional. Las más relevantes fueron las Exposiciones Universales de 1888 y de 1929, así cómo el hecho de albergar los Juegos Olimpicos de verano de 1992.
Historia:
Los primeros rastros de población se remontan a finales del neolítico (entre el 2.000 y el 1.500 a.C.).Los primeros hallazgos destacados pertenecen al s.VII a.C., los layetanos, un pueblo íbero.
Durante la Segunda Guerra Púnica (s.III a.C) los cartagineses tomaron la ciudad; fue refundada por Amilcar Barca, padre de Aníbal; gran parte de la documentación asegura que el nombre de la ciudad deriva del apellido cartaginés Barca.
Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, estos tomaron la ciudad y la bautizaron como Julia Augusta Paterna Faventia Barcino, en el año 218 a.C. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino.
La llegada de los visigodos, en el siglo V, la convirtió durante algunos años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por el Imperio Carolingio en 801, momento en que Barcelona se vio incorporada a la Marca Hispánica.
Durante los siglos XV y XVI Barcelona fue una ciudad muy rica; su poderío naval era comparado a menudo con el de los venecianos y comerciaba con puertos del Norte de África, Egipto, Francia, Italia, Grecia, Turquía y de las Indias.
A partir de la unión dinástica con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, Barcelona y las Cortes españolas tuvieron momentos de gran tensión; culminaron con la "Guerra dels Segadors" (Guerra de los Segadores), que duró desde el 1.640 hasta el 1.651, y mas tarde, con la Guerra de Sucesión, entre 1706 a 1714; el final de dicha guerra significó la desaparición de los bienes propios de Cataluña y de sus instituciones.
Pocas décadas más tarde, Barcelona se estaba recuperando económicamente, y a inicios del s.XIX volvía a ser el centro económico y cultural más potente del país; el movimiento propulsor fue llamado "La Renaixença" (el Renacimiento), que unía a artistas, artesanos, banqueros pero, sobretodo, representaba el espíritu y el carácter de toda la masa social barcelonesa. Fue entonces que se derruyeron las murallas exteriores de la ciudad con tal de ampliarla; y se construyó la prolongación de la ciudad; se trazaron amplias calles y avenidas que unían en línea recta los pueblecitos periféricos con el núcleo antiguo de Barcelona. El crecimiento de la ciudad fue planificado en el plan del Ensanche del arquitecto Ildefonso Cerda.
Por entonces, igual que había sucedido en el pasado, Barcelona recibía la visita de muchos viajeros extranjeros y, según las notas que dejaron en sus diarios, artículos y cartas, a la gran mayoría les sorprendía su carácter, modernidad y capacidad artística. A causa de la expectación que levantaba, Barcelona fue sede de las exposiciones Universales de 1888 y 1929. En ellas se expuso con toda su vitalidad "El Modernisme" (Modernismo) movimiento que acogía a numerosos artistas y profesionales de la ciudad; la figura más destacada y de fama universal del Modernismo fue el arquitecto Antoni Gaudí.
Los inicios del siglo XX destacaron por un crecimiento económico incesante, una explosión de la vida artística y cultural (los teatros y los cines se contaban por decenas) y por la voluntad decidida de independencia de Barcelona y Cataluña respecto al estado Español; ideal que era compartido y apoyado en todos los estratos de la sociedad barcelonesa.
La Guerra Civil Española (1.936 – 1.939) fue un duro golpe para la ciudad y sus ciudadanos. Sufrió muchos bombardeos y hubo muchas víctimas. El fin de la guerra supuso la supresión de los derechos de Cataluña, incluso se prohibió hablar el catalán en cualquier ámbito de la vida pública.
La Dictadura de Francisco Franco fue funesta para la cultura catalana pero, todo y así, la ciudad supo reconstruirse y renacer desde el mismo día en que terminó la guerra. Durante la dictadura continuaron nutriéndose en la sombra y de manera clandestina los impulsos dirigidos a mantener viva la cultura reprimida. A la muerte de Franco y con la llegada de la Constitución, Barcelona retomó abiertamente el desarrollo cultural.
Actualmente, Barcelona se divide administrativamente en 10 distritos. Cada uno funciona como un ente político, con competencias propias, que ayudan a descentralizar la política de la ciudad y con ello a que los ciudadanos se sientan más cercanos a la administración. La mayoría de los Distritos corresponden a antiguos municipios independientes, anexionados a la ciudad durante los siglos XIX y XX, y que todavía conservan una personalidad propia. Los ciudadanos más ancianos de Barcelona todavía identifican Barcelona únicamente con el Distrito de Ciutat Vella (Ciudad Antigua).
Lugares de interés, arquitectura:
Barcelona es conocida como la capital del modernismo. La ciudad, en la que vivió y trabajó el arquitecto Antonio Gaudí cuenta con algunas de sus obras más relevantes, que atraen cada año a millones de viajeros de todo el mundo. La más representativa es el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. Otras de las obras más conocidas de Gaudí son el Parque Guell, la Casa Mila, también denominada "La Pedrera", y la Casa Batllo.
Barcelona cuenta con más joyas del modernismo catalán como el Hospital de San Pablo y el Palacio de la Música Catalana, de Lluís Domènech i Montaner, o el Palacio Macaya y muchas otras obras de Josep Puig i Cadafalch.
Dentro del periodo medieval destacan las obras góticas, como la Catedral de Santa Eulalia. En este mismo estilo se enmarca la Iglesia de Santa Maria del Mar, caracterizada por su austeridad y armonía en las medidas.
Museos:
En la Fundación Joan Miro se muestran algunas obras del pintor mallorquín y se realizan exposiciones itinerantes procedentes de museos de todo el mundo.
El Museo Picasso cuenta con una importante colección de obras poco conocidas de este pintor, sobre todo de sus épocas iniciales.
En el Museo Nacional de Arte de Cataluña, se expone una importante colección de arte románico. De especial relevancia son los frescos románicos que fueron trasladados al museo desde capillas e iglesias de toda Cataluña.
El arte de la época actual se expone en el recientemente construido Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA).
También son de relevancia el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), el museo de la Fundación Antoni Tapies, el CaixaForum, situado en la falda de Montjuí¯c, y el CosmoCaixa, museo dedicado a las ciencias situado a los pies del Tibidabo.
La Plaza de Toros Monumental de Barcelona: fue inaugurada en 1.914 con el nombre de "El Sport" y rebautizada en 1.916 con el nombre de "Monumental". Está situada en un la confluencia de la Gran Vía y la calle Marina, en el distrito del Ensanche de Barcelona. Con un aforo de 19.582 localidades, es la única plaza donde se realizan festejos taurinos en Barcelona. En el interior se halla el Museo Taurino de Barcelona, donde se exponen trajes de famosos toreros, cabezas de toros célebres, documentos históricos y demás objetos relacionados con la tauromaquia.
Fiestas:
Festes de la Mercè: Se celebran la semana del 24 de setiembre en honor a la patrona de la ciudad.