Aprovechando que este año el Saló Internacional de Turisme a Catalunya inaugura una nueva zona llamada “La Puerta del Desierto” que reúne toda la oferta al desierto del mundo árabe, presentamos algunos consejos para aquellos estén planeando ir próximamente.
Atacama o Sahara, lo primero que debe saber quien viaja al desierto es que el equipaje varía según el destino, aunque este debe ser siempre liviano y fácil de transportar. Tener ropa caliente y un buen saco de dormir (cómodo y que guarde bien el calor) es indispensable para la noche ya que, por increíble que parezca, las temperaturas suelen bajar mucho en el desierto.
Protegerse del sol es otro punto en común: gafas de sol, bloqueadores solares, sombrero de ala ancha, pañuelos suaves, camisas finas pero de manga larga no deben faltar, sobre todo si el destino es el Sahara, en donde mostrar mucha piel está mal visto. La ropa de colores claros es la más recomendada.
Llevar agua es también indispensable. Si esta escasea, hay que mantener la boca cerrada, no fumar, no ingerir nada con sal o alcohol y no hablar, en la medida de lo posible. Si se encuentra agua en el camino hay que hervirla y nunca se debe ingerir el agua para el radiador.
Se debe descansar a razón de 10-20 minutos por hora de caminata. Para aliviar los pies, lo mejor es levantarlos sin quitarse los zapatos, los pies hinchados pueden hacer que no vuelvan a entrar! Las mejores horas para caminar son al amanecer y al atardecer, evitar las horas de sol intenso.
Si se viaja en un vehículo particular, hay que revisar batería, mangueras, neumáticos (incluyendo de repuesto), correas de ventilador, combustible y aceite de reserva, agua para el radiador y equipo básico de carretera. La ruta debe estar planificada con antelación y el viajero debe asegurarse de comunicarla a alguien para que esté pendiente durante el transcurso de la misma. Es mejor viajar en 4×4 y si se puede, en caravana, ya que hay menos probabilidades de que fallen todos los vehículos a la vez.
Se debe iniciar el viaje estando familiarizado con el vehículo, no alejarse del camino trazado, informar a los pasantes de nuestros planes y llevar el teléfono cargado (y el cargador), ya que en el desierto a veces es suficiente desplazarse unos kilómetros para recuperar la cobertura. Si se tienen fallos técnicos hay que dejar levantado el capot para que otros viajeros acudan a ayudar, de lejos es más fácil ver un vehículo que a una persona. Nunca se abandona un vehículo a menos de conocer perfectamente el camino.
En la noche, tres fogatas en triángulo son señal de socorro, lo mismo tres pitidos, así que mejor llevar un silbato consigo. Lo ideal es tener un GPS y actualizar cada media hora la ubicación del viajero.
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