16 de Marzo, 2010
Viajando por Nueva Zelanda (XI)
Después de 10 dÃas sin conexión y un montón de acontecimientos que nos han puesto al lÃmite, hemos llegado a nuestro destino, el sur de la isla sur: Bluff, bueno, es Stewart Island pero allà cruzaremos mañana en ferry y no se puede acceder en bici ya que es el último rincón de Nueva Zelanda que continúa intacto conservando toda su flora y fauna original. Lo cierto es que hemos tenido mucha suerte ya que la organización Forest and Birds nos ha regalado el viaje o sea 260 dólares, menos mal porque tenÃamos dudas sobre si ir, aún nos quedan 2 meses aquà en este paÃs!!! Llegar hasta este sitio ha sido duro, sobre todo la última semana, hemos pasado por pueblos históricos como Arrowtown o grandes ciudades como Queenstown, llena de gente y de actividad; desde ésta cogimos el barco a vapor para llegar a una carretera de grava que nos llevarÃa a Te Anau, la antesala de los Fiordos.
Hacer esta ruta ha sido un auténtico calvario con los carritos, el primer dÃa recorrimos 50 km de montaña, y El.la no querÃa estar en el carro botando constantemente asà que tuvimos que hacer buena parte del viaje caminando, lo que nos llevó 10 horas hasta llegar al camping al lado del Lago Mavora Lakes, otro de los grandes escenarios de la trilogÃa “El Señor de los Anillos”.
Pero eso no fue lo peor, al dÃa siguiente nos quedaban 30 km de los cuales 15 eran sobre grava de 10 cm de grosor, imposible de seguir con los carros, sin agua, y con El.la quejándose constantemente. Para nuestra fortuna, una señora nos vio y vino al camino a buscarnos para invitarnos a pasar la noche en su casa, estábamos tan exhaustos que no ibamos a negar nuestra buena suerte y compartimos una agradable velada con su familia. Ya frescos por la mañana llegamos a Te Anau donde dejamos las bicis y nos fuimos en bus a coger un crucero a lo largo de Mildfordsound donde vimos focas, delfines, saltos de agua, etc. Después, seguimos nuestra ruta hacia Doubtfulsound, otro fiordo que empieza en el Lago Manapouri, lleno de jejenes pero uno de los lagos mas bonitos del paÃs y el segundo más profundo.
De ahà ya sólo estábamos a 4 dÃas de llegar a nuestro destino, pero supongo que El.la estaba algo cansada de los tres meses que llevamos en ruta y ha hecho de los últimos dÃas casi una pesadilla en la bici. Hacer 20 km nos costaba 4 horas, afortunadamente siempre encuentras gente que te ayuda y por fin estamos aquÃ!!! Bastante más rápido de lo que pensábamos. Estamos super contentos, y como siempre nos ha acompañado la fortuna ahora no iba a ser menos: estamos en una Homestay (alojamiento con una familia) llamada Eco-Fernbird que tiene una casa dentro de una reserva natural. Estoy aprendiendo un montón de cosas sobre reciclaje, y disfrutando de la cordialidad de la gente. Ahora nos vamos a tomar unos dÃas de relax y ya veremos como continuamos nuestra aventura, besos y hasta pronto!!!
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